jueves, 21 de mayo de 2009

EL ACELERADOR DE PARTÍCULAS VOLVERÁ A FUNCIONAR A PARTIR DEL PRÓXIMO OTOÑO

Científicos de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) instalaron recientemente el último imán de repuesto del Gran Colisionador de Hadrones (LHC), máquina construida para reproducir las condiciones del Big Bang. Éste se ha bajado al túnel  del acelerador, marcando el final del proceso de reparación en superficie tras el incidente de septiembre del año pasado, razón por la que se tuvo que parar la instalación.

Así, los imanes se conectarán entre sí bajo tierra junto con los nuevos sistemas instalados para prevenir que incidentes similares vuelvan a ocurrir. Según ha anunciado el CERN, está previsto que el LHC vuelva a empezar el próximo otoño y que funcione de forma continuada hasta que se hayan acumulado suficientes datos como para anunciar los primeros resultados. 

Con todos los imanes ahora bajo tierra, el trabajo en el túnel se centrará en la conexión de los imanes juntos y en la instalación de los nuevos sistemas de seguridad, mientras que en la superficie, los equipos se concentrarán en la reposición del suministro de imanes de recambio para el LHC.

El proceso de reparación del LHC, que comenzó a funcionar el 10 de septiembre, se puede explicar en tres etapas. En primer lugar, la reparación en sí, que está a punto de concluir con la instalación del último imán. En segundo lugar, se están instalando sistemas para vigilar de cerca el LHC y asegurarse de que incidentes similares a los de septiembre no vuelvan a ocurrir. Por último, se están instalando válvulas de presión adicionales para liberar el helio de una forma segura y controlada en caso de que se produjeran fugas dentro del criostato del LHC a lo largo de los 15 ó 20 años en los que el LHC estará en funcionamiento.

lunes, 4 de mayo de 2009

EL OBJETO MÁS LEJANO EN EL UNIVERSO

El satélite estadounidense Swift registró el destello dejado por una masiva explosión de una estrella moribunda, situada a 13.000 millones de años luz de la Tierra.

Este satélite está diseñado para detectar esa clase de explosiónes de rayos gamma.

El Swift detectó el 23 de abril una explosión de rayos gamma de 10 segundos de duración en la constelación de Leo.

Entonces los astrónomos enfocaron los telescopios terrestres hacia el mismo lugar en el cielo y lograron obtener una fotografía del resplandor que languidecía.

Un miembro del equipo internacional que investigó el evento, Edo Berger, afirmó que el acontecimiento es una muestra de que en el presente nos encontramos en el universo con estrellas que estallaron apenas unos cuantos cientos de millones de años después del "Big Bang".

"La estrella está tan lejos que a su luz le ha tomado casi toda la edad del universo para llegar a la Tierra", señaló la corresponsal de la BBC, Fioa Werge. 

Werge agregó que la explosión figura en la fotografía como una mancha de luz. Fue captada por el Observatorio Gemini en Hawai.


Los científicos consideran que el estallido fue causado por el colapso de una estrella masiva que explotó al final de su vida.

"Se cree que cuando la luz inició su viaje, el universo tenía sólo varios cientos de millones de años, lo que que en términos espaciales significa que estaba en su infancia", añadió Werge.

Como la luz se mueve a una velocidad finita, mirar en la lejanía del universo significa retroceder en el tiempo.

Los expertos calculan que las primeras estrellas se formaron cuando el universo tenía entre 200 y 400 millones de años.